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Los niños y jóvenes asmáticos tienen más caries

Clínica Dental Wallner (Ibiza) comparte esta interesante tesis doctoral:

La tesis doctoral presentada recientemente por Malin
Stensson en la Academia Sahlgrenska de Gotemburgo de Suecia demuestra que los
niños y adolescentes con asma tienen mayor probabilidad de desarrollar caries y
gingivitis. El estudio analiza grupos compuestos por niños de tres y seis años,
adolescentes de entre 12 y 16 años, y jóvenes de entre 18 y 24 años. En
general, en todos estos grupos se ha observado una mayor incidencia de caries y
gingivitis.

Según Malin Stensson, higienista dental e investigadora del
instituto de Odontología de la Academia Sahlgrenska, “Los niños con asma tienen
mayor tendencia a respirar con la boca, eso hace que se les seque la boca y que
tengan la necesidad de beber y tomar, con más frecuencia, bebidas azucaradas”.

Por su parte, en el grupo de los adolescentes los
investigadores destacan que “solo uno de cada 20 asmáticos no tenía caries, una
circunstancia que en el caso de los no asmáticos aumentaba a 13”.

Según la investigadora Stensson, la “baja secreción de
saliva, propiciada en gran medida por los medicamentos que toman, podría
incrementar la formación de caries. Aunque se reconocen que el número de
participantes es pequeño, los especialistas recomiendan que “médicos,
odontólogos y padres de niños asmáticos sean conscientes de la relación entre
asma e higiene oral.

Artículo de la revista Gaceta Dental 2011

Casi el 90 por ciento de los casos de halitosis tienen origen en la boca

Clinica Dental Wallner (Ibiza), como centro especializado en halitosis, quiere compartir la lectura de este informe del Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife:

La halitosis es un problema incómodo que afecta a un gran número de personas, según se desprende de un comunicado emitido recientemente por el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife. Su origen, en un 87 por ciento de los casos, están en la boca y, en muchas ocasiones, es consecuencia de enfermedades bucodentales, ya sea en la legua, que por sus vellosidades (papilas) acumula gran número de bacterias, como en los dientes a causa de caries, retención de restos de comida o incluso prótesis mal ajustadas o deterioradas. Asi mismo, el mal aliento puede avisar de otras patologías como gingivitis o periodontitis. Estas dos últimas patologías abarcan un 59 por ciento de los casos de halitosis y deben ser tratadas por un dentista.

En el informe se apunta que la halitosis puede llegar a convertirse en un problema social e incluso económico si no se combate a tiempo y en el lugar adecuado. En lo últimos años se han desarrollado nuevas técnicas y tratamientos prescritos por especialistas en Odontología para combatir con éxito el problema.

El documento del Colegio tinerfeño explica que en una revisión, el dentista se asegura, en primer lugar, de que la halitosis no sea consecuencia de otras enfermedades sistémicas, alteraciones hormonales, el estado de las vías respiratorias y digestivas o, incluso, la ingesta de medicación y cantidades insuficientes de líquidos, y el padecimiento de una relativa deshidratación. Algunos compuestos volátiles de sulfuro responsables de la descomposición de desechos por las bacterias en la boca son la causa de la halitosis. El tratamiento en este caso, será local tras localizar el origen y se apoyará en una correcta higiene bucodental posterior, así como en revisiones periódicas al dentista.

Una limpieza eficiente de la boca es fundamental para combatir la halitosis, se explica en el comunicado. Ésta, ha de realizarse tres veces al día, al menos durante dos minutos, teniendo en cuenta también la lengua y las encías. Además, con el fin de acceder a las cavidades inaccesibles al cepillo de dientes se recomienda el uso de seda dental y, por último, un enjuague bucal.

Para prevenir la aparición de sarro y caries, cada seis meses, es aconsejable acudir a realizarse una limpieza profesional.

Estudio de la Universidad de Illinois sobre salud oral del bebé

En el  área materno infantil de Clínica Dental Wallner nos centramos en la prevención y salud oral del bebé y de la mujer embarazada. Nuestro objetivo es concienciar a futuros papás de la importancia del cuidado de la boca, tanto de los padres como del bebé recién nacido.  De acuerdo con nuestra filosofía de trabajo, recomendamos la lectura de este artículo extraído de la revista Gaceta Dental Nº 228

 

“Cuidar la higiene bucal de los bebés, clave para evitar afecciones futuras”

 

Un reciente estudio de la Universidad de Illinois (Estados Unidos) confirma la presencia de bacterias asociadas a la caries de primera infancia (ECC, por sus siglas en inglés) en la saliva del niño, por lo que cuidar la higiene oral de los bebés puede ser clave para evitar estas enfermedades. La ECC (caries de la infancia temprana) es una forma virulenta de la caries, más comúnmente conocida como la caries del biberón.

“En el momento en que un niño llega a la guardería, el 40% tiene caries dental” asegura el investigador principal, Kelly Swanson, quien añade que “además, las poblaciones que son de nivel socioeconómico bajo, las que consumen una dieta alta en azúcar, y cuyas madres tienen una higiene oral pobre tienen 32 veces más probabilidades de sufrir esta enfermedad”.

El estudio de Swanson se centró en los bebés a los que aún no les habían salido los dientes, en comparación con la mayoría de los estudios que se centraron en niños que ya están en edad preescolar o guardería y que ya presentan, muchos de ellos, caries dental.

“Antes se creía que esto ocurría entre los 19 y 33 meses de edad, pero en realidad se produce a una edad mucho menor” asegura el investigador. Por ello, explica que “minimizar los aperitivos y bebidas fermentadas con azúcares y limpiar las encías de los bebés sin dientes, según lo sugerido por la Academia Americana de Odontología Pediátrica, son prácticas importantes a seguir por los padres primerizos para ayudar a prevenir las caries en el futuro”.

El experto considera que “educar a los padres sobre la higiene oral y los hábitos alimenticios es la estrategia más importante para la prevención de las caries dentales”.

“Las tecnologías mejoradas de ADN nos permiten examinar el conjunto de la población de bacterias, lo cual nos da una perspectiva más holística –expone Swanson- Al igual que muchas otras enfermedades, las caries dentales son el resultado de muchas bacterias en una comunidad, no sólo un patógeno”.

Los investigadores descubrieron que la comunidad de bacterias orales en los niños sin dientes fue mucho más diversa de lo esperado y se identificaron cientos de especies. “Esta demostración justifica más investigaciones sobre la evolución de la comunidad bacteriana oral del niño”, argumenta el experto.

“Queremos caracterizar la evolución microbiana que se produce en la boca entre el nacimiento y la erupción de los dientes y cómo se producen cambios en la dieta como la lactancia materna frente a alimentación con fórmula, el líquido a los alimentos sólidos, y el cambio en el perfil de los nutrientes” finaliza.